miércoles, 26 de septiembre de 2012

EN SU AMBIENTE


Unos instantes antes del anochecer, cuando el Sol a desaparecido tras el horizonte pero aun hay algo de claridad que permite distinguir ligeros detalles en lo que pronto serán siluetas, como digo en esa hora mágica que no es de noche ni de día, comienza su actividad el búho real. Misterioso, silencioso, pero atrevido, recorre los posadero de las inmediaciones de sus dormideros diurnos inspeccionando el terreno a la vez que emite su característico ulular.  
 Me había propuesto hace algún tiempo fotografiar a este ave en esa hora mágica sin la ayuda de artilugios de iluminación, aprovechando la escasa luz existente tal y como mis ojos habían visto en muchas ocasiones a este ave moverse.
  Camuflado y escondido entre la vegetación tan solo aguardar a que el ave utilice el posadero, elegido de antemano como posible candidato para que esta se pose. Tengo que reconocer que es cuestión de suerte que la rapaz  se pose donde hemos elegido esperarla la primera noche que se intenta  una toma de este tipo. Realice varios intentos antes de poder fotografiarla y aunque elegí para esperarla un lugar desde donde se divisaban varios posaderos el ave eligió uno que tenia una visibilidad reducida gracias a unas retamas.  
  La escasa luz, sin embargo es el mayor de los inconvenientes en este tipo de fotografías. la velocidad ISO que utilice, 800, produce algo de ruido que resta definición a la toma. Por supuesto que hay que aprovechar al máximo la luminosidad del objetivo, en este caso 2,8, aun así la obturación se bajo a 1/60  de segundo, demasiado baja para no utilizar un trípode y aun así el movimiento del ave puede producir la falta de definición.
 Aunque los resultado pueden llegar a decepcionar, siempre invitan a seguir intentándolo. La mayor recompensa para mí, sin lugar a dudas, es la experiencia de ver en primera fila como este ave tan impresionante se desenvuelve en su medio.

martes, 25 de septiembre de 2012

OSA MAYOR Y ESTRELLA POLAR


Fotografiar las estrellas de una de mis pasiones, aunque no lo hago muy a menudo por desgracia. La quietud que se siente en el silencio de la noche y la sensación de estar más cerca del Universo, aunque la paradoja es que formamos parte de el, son quizás los motivos que se escondan detrás de la escusa de tomar fotografías.
  Buscar un cielo limpio de contaminación limininica no es fácil, habrá que alejarse de los núcleos urbanos el máximo posible. en esta fotografía de la constelación de la Osa mayor se aprecia el tono amarillento en las pequeñas formaciones nubosa que había esta noche, procedente del reflejo de las luces de la ciudad cercana que se encuentra a más de diez kilómetros de distancia.
  Un objetivo luminoso y un ISO elevado son fundamentales para que las estrellas no aparezcan movidas y se aprecien bien las formas de las distintas constelaciones que nos interesen fotografiar. Utilice en esta ocasión un objetivo de 20 mm y una apertura f de 2,8 a 800 ISO. El tiempo de exposición puede variar, para esta toma fue de 14 s., las que realice con un tiempo más largo las estrellas dejaban de ser puntos para convertirse en ligeras lineas.
  Para fotografiar la Vía Láctea es una condición indispensable que la atmósfera esta muy limpia para poder registrarla bien, esta noche no se daban esas condiciones,  la siguiente foto  es el ejemplo.


lunes, 24 de septiembre de 2012

VALLE DEL QUIEBRAJANO


El río Quiebrajano, como su nombre indica discurre en su cabecera por un paisaje angosto y quebrado, rodeado de altas paredes y milenios de historia humana. En sus inmediaciones podemos encontrar desde enterramientos neolíticos y pinturas rupestres, hasta castillos medievales. 
  Tome esta imagen cuando el Sol comenzó a elevarse, sobre las montañas que conforman el valle, justo delante de mi y algo hacia la izquierda. La escena, por esto, está iluminada por un ligero contraluz que proporciona un efecto atmosférico que dota de gran profundidad a la imagen, a la vez que separa las formaciones montañosas que marcan la ortografía del lugar. El incluir el castillo de Otiñar en el encuadre era una de mis pretensiones, tanto para añadir un componente conocido que indicase, por comparación, la sensación de  escala y por tanto mostrase la magnitud del lugar, como para mostrar las huellas de la presencia humana a lo largo de su historia. La elección del primer termino también estaba preconcebida. Quería mostrar el tamaño tan impresionante de las paredes verticales que encajonan el cauce del río. Al mostrar el primer plano  de la imagen sin luz directa , en oscuridad, hace que esta masa casi negra aporte aun más sensación de lejanía a la imagen bidimensional. 
   La idea de la conversión de la imagen a blanco y negro se formo al realizarla  ya que el contraluz elimino cualquier protagonismo del color y el monocromo aporta una gama tonal que me atrae mucho más.

jueves, 13 de septiembre de 2012

HORMIGAS





Ahora toca la limpieza del nido. Un gran montón de restos vegetales en la boca del hormiguero y un incesante entrar y salir con los restos de las semillas con las que han aprovisionado sus almacenes durante todo el verano y que alimentará a la colonia durante el invierno. Cada época tiene asignado un ciclo vital que se cumple como si fuese una regla.