viernes, 20 de marzo de 2015

EL TC





El uso de los teleconvertidores oTC esta muy extendido en la fotografía de fauna ya que proporcionan un aumento de la focal con un aumento de peso mínimo     (no es lo mismo una caminata por el campo con un 300mm y un Tc2x que con un 600mm a la espalda) y su valor económico es escaso si se compara con el que puede tener un teleobjetivo de gran distancia focal.
Se encuentran en el mercado con distintos grados  de multiplicación por lo que cada uno elegirá según sus prioridades en que más le interese. Estos se denominan por el numero de veces por el que se multiplica la focal así encontramos 1,3x, 1,7x y 2x. El TC 2x duplicaría la distancia focal de nuestro objetivo, así un 300mm se convertiría en un 600mm. Como todo en la vida, los TC tienen su "otro lado de la moneda", al montarlos entre el cuerpo de nuestra cámara y el objetivo se reducirá la cantidad de luz que pasa a través de estos, por consiguiente el valor f de nuestra óptica se reducirá en los mismos pasos que multiplicación nos proporcione nuestro TC. En el caso de tener un tele f2,8  y montar un Tc2x el valor real del  diafragma de nuestra lente  pasaría a ser de f5,6. Por otro lado hay ocasiones en los que la velocidad de enfoque puede disminuir, si bien es cierto que los TC y cámaras de ultima generación este problema casi se ha eliminado.
El otro punto débil de los teleconvertidores es la perdida de calidad. Un objetivo de 600mm siempre proporcionara mas calidad óptica que un 300 más un Tc2x . Si bien estas diferencias se van reduciendo con la aparición de convertidores con lentes corregidas y apocromáticas. Si nuestro tele y nuestro convertidor son de buena calidad, nuestras imágenes no acusaran tanto la falta de esta como si no es así.
En esta entrada pongo dos ejemplos de imágenes tomadas con Un TC2x y un zoom 70-200 f2,8 tomadas con una cámara Nikon D7100. La imagen al 100% muestra la nitidez de estas. Es cierto que unas imágenes de aves en movimiento no son el mejor ejemplo para mostrar la calidad del TC, pero muestran lo versátiles que llegan a ser estos suplementos ópticos.  

miércoles, 18 de marzo de 2015

miércoles, 11 de marzo de 2015

jueves, 26 de febrero de 2015

lunes, 23 de febrero de 2015

viernes, 13 de febrero de 2015

sábado, 7 de febrero de 2015

miércoles, 4 de febrero de 2015

domingo, 1 de febrero de 2015

viernes, 16 de enero de 2015

sábado, 3 de enero de 2015

LINCE IBERICO







 El día ha sido fresco, el Sol ha calentado algo el ambiente en las horas centrales, pero en este momento en el que empieza a declinar se vuelve a notar otra vez el frío. Todo el día lo he pasado en la misma zona. Un lugar en el que a veces suele pasar algún ejemplar de lince ibérico. Un felino tan escaso y esquivo que se ha convertido en el objetivo de muchos fotógrafos y naturalistas. Aquí, en este momento,estamos un grupo reducido a la espera de algún avistamiento. Charlamos y comentamos nuestras experiencias o las de otros que han llegado a nuestros oídos. O simplemente observamos la zona con nuestros prismáticos, deteniéndonos en algún avecilla que se cruza delante de nuestra visión.

 Más de un año llevo visitando la zona de forma intermitente y aunque he encontrado rastros del gato, excrementos y huellas, nunca he llegado a verlo. Fotógrafos y amantes  de la naturaleza saben de sobra que toparse con una especie rara es la mayor parte de las veces cuestión de suerte, por lo que el conformismo al final de una jornada sin éxito esta más que aceptado y se transforma en optimismo para la próxima salida al campo.  

 Hoy ha sido un día especial, el lince ha aparecido a la hora en que la noche se empieza a hacer patente. a cruzado ante nosotros y ha pasado de largo con un paso tranquilo y despreocupado. Hemos tenido la suerte de que el animal a decidido hacer varias paradas mientras caminaba, lo que nos ha proporcionado el tiempo suficiente para observarlo y fotografiarlo con una relativa tranquilidad y excitación al la vez. En una situación como esta no sabes si poner la mirada en el visor de la cámara, coger los prismáticos o dejarlo todo y observar de forma natural, ya que cuando te pones delante de la cámara y te abstraes en capturar imágenes luego tienes la sensación de que te has perdido algo que tanto has esperado y que ha sido tan fugaz.