viernes, 8 de abril de 2016

jueves, 7 de abril de 2016

miércoles, 10 de febrero de 2016

miércoles, 3 de febrero de 2016

PERDIZ ROJA



Este macho de perdiz roja (Alectoris rufa) picotea el suelo buscando algo de comida mientras proclama la propiedad de territorio con su canto, ka- cheh- cheh, característico. Esta época es la mejor para oír sus reclamos al amanecer o al ponerse el sol. 
Estas imágenes  las tome utilizando el coche como escondite. 

viernes, 8 de enero de 2016

martes, 5 de enero de 2016

jueves, 3 de diciembre de 2015

martes, 24 de noviembre de 2015

sábado, 21 de noviembre de 2015

sábado, 14 de noviembre de 2015

viernes, 13 de noviembre de 2015

UN DIA EN EL RIO










                                   




viernes, 25 de septiembre de 2015

LUZ AZUL













El seguimiento de un animal salvaje, con objeto de fotografiarlo, requiere muchas horas de espera y un conocimiento de sus hábitos, sobretodo si es una especie que cuenta con una población reducida. Localizar una zona campeo, un posadero, un dormidero, etc. es un primer paso. El segundo será realizar las esperas hasta que el animal utilice el cubil, el posadero, la letrina... Esperar largas horas, hasta días, puede llevarnos a avistar al animal, incluso a fotografiarlo si las condiciones nos son favorables. 

El equipo fotográfico debe de estar siempre preparado para poder disparar el obturador de nuestra cámara en cualquier momento, ya que la aparición del animal suele ser siempre repentina y por sorpresa. 

Las imágenes que muestro en esta entrada fueron tomadas a ultima hora del día, cuando el Sol se había puesto por el horizonte. 

La cámara montada en el trípode y la exposición ajustada, ya que siempre disparo en manual. Como a esta hora la luz es muy cambiante hay que ajustar los valores de la exposición con frecuencia para no obtener una imagen subexpuesta.

Cuando el gato apareció delante de mi, estaba a cierta distancia. Tome unas fotos, pero el animal no llenaba el encuadre. Tras asegurar estas primeras tomas monte un duplicador y subí la sensibilidad ISO para no tener que reducir la velocidad de exposición y que el animal al caminar no de desdibujase mucho en la imagen.

Mientras realizaba estas exposiciones sabia que el resultado no iba a ser muy bueno ya que la luz escasa y el movimiento del animal no eran una buena combinación, pero aún así, las realice para documentar el hecho.  

Cuando el lince desapareció decidí acercarme a la zona para rastrearlo un poco. Aunque las expectativas no eran muy halagüeñas por la escasez de la luz que iba cada vez más en declive. Al encontrarme de nuevo con el ya había ajustado la exposición a 1/8 de vel. y f2,8, con una sensibilidad ISO de 400, confiando en la buena estabilidad de mi trípode y el vr de mi objetivo de 300 mm. Al encontrarme con el de nuevo, tras un golpe de suerte, este estaba echado e inmóvil lo que facilito la captura. No estaba seguro de los resultados que estaba obteniendo, por muy bien estabilizada que se encuentre la cámara los teleobjetivos son muy susceptibles a trepidar . Aquí note la ausencia un cable de disparo, pero a falta de  este utilice el disparador automático incorporado en la cámara. El resultado de estas ultimas tomas es el que muestro aquí. A pesar de la escasez de luz, pues ya había entrado en lo que muchos ha llegado a denominar la hora azul, la cámara registro gran cantidad de información, muy superior al ojo en esas condiciones.




lunes, 21 de septiembre de 2015

jueves, 17 de septiembre de 2015